La pieza que me falta

La pieza que me falta cuando intento capturar un instante

Hay algo en la fotografía que no logro terminar de entender… y, sin embargo, no puedo soltarla.

Cada vez que tomo la cámara, siento que estoy cerca de descubrir algo importante. Observo la escena buscando belleza. Ajusto el encuadre intentando encontrar profundidad. Me muevo unos centímetros, cambio el ángulo, espero la luz adecuada… como si en cualquier momento todo fuera a hacer clic dentro de mí.

Pero no pasa.

O pasa por un instante… y luego desaparece.

Entonces dejo de practicar. Pasa el tiempo. Me alejo. Y cuando vuelvo, el ciclo comienza de nuevo.

Esa repetición me hizo pensar algo incómodo: tal vez no es la técnica lo que me falta. Tal vez es otra cosa… una pieza invisible dentro del engranaje.

Porque no es falta de interés. Tampoco es falta de intención. Es como si algo en mi mente aún no estuviera completamente alineado para sostener el proceso.

Y ahí es donde la fotografía deja de ser fotografía.

Se convierte en un espejo.

Un espejo que me muestra cómo persigo muchas cosas en la vida: con intensidad al inicio, con duda en el proceso y con pausas que no siempre entiendo.

Pero también me muestra algo más importante: que hay algo en mí que insiste en volver.

Y tal vez esa insistencia… ya es una pista.

Tal vez el verdadero aprendizaje no está en capturar el instante perfecto, sino en entender qué me pasa a mí cuando lo intento.

Porque ahí, en ese intento incompleto, hay algo que quiere ser descubierto.

¿Te ha pasado que hay algo que te atrae profundamente… pero no logras sostenerlo en el tiempo?

Fotografía: banco de imágenes gratuito.